¿Son compatibles las vacaciones y el trabajo? Porque sí, ahora ya debes estar pensando muy seriamente en tus vacaciones, tumbado a la bartola, comiendo a deshoras, con tu refresco, cervecita fría, horchata o mojito y tomándote tu merecido descanso… Suena taaan biennnn… ¿o no?

 

vacaciones y trabajo
Icono creado por Visual Glow de The Noun Project

 

Las vacaciones son ese período estupendo del año en que puedes relajarte, descansar, desactivar alarmas y no tener horario alguno. La buena vida, vamos. Pero claro, ¿puede una marca tomarse vacaciones y dejar el trabajo? ¿O puede una agencia hacerlo? El debate está abierto, señores. La actividad baja, obviamente, más de la mitad de la población está de vacaciones, aunque el uso de redes sociales e internet aumenta considerablemente (o ya me dirás tú cómo lo haremos con el postureo de colgar, por activa y pasiva, las pruebas de ese verano ideal de la muerte). Con lo cual, no es momento de cerrar el chiringuito. Ya podemos encontrar la fórmula secreta para combinar vacaciones y trabajo de alguna forma.

En Palcobrand NO cerramos. El chiringuito sigue abierto, y vamos turnándonos las vacaciones para que siempre haya alguien defendiendo el fuerte. No vaya a ser que se produzca un ataque de zombis o lo que sea, y no haya nadie para contarlo (lo importante siempre es la comunicación, ya lo sabes).

Pero si tú no tienes una agencia que se quede al pie del cañón por ti, no sufras, te voy a dar unos cuantos tips para hacer compatibles vacaciones y trabajo y que tu empresa siga teniendo presencia online continuada mientras tú disfrutas de tus vacaciones sin preocuparte de nada.

 

Cómo estar de vacaciones y que parezca que estás en el trabajo 

Básicamente es como prepararse para las vacaciones: un poco tedioso pero imprescindible. La clave, como en la mayoría de cosas en esta vida, es la organización (mamá, tenías razón).

 

Planificación: Establecer el plan antes de hacer bomba de humo 

Lo primero de todo es valorar qué es aquello que vas a tener que dejar planificado. Que si la vecina de arriba venga a regar las plantas, que abra un poco las persianas para que parezca que hay alguien en casa, saber quién me llevará y me recogerá del aeropuerto, comerme todo lo que hay en la nevera antes de irme, blablabla.

¿Redes sociales? ¿Blog? ¿Newsletters? ¿Quizás es el momento de alguna promoción, oferta o anuncio? Piensa en todo aquello imprescindible para tu negocio durante los días que vas a estar fuera y una vez lo sepas, ¡manos a la obra! Vacaciones y trabajo necesitan planificación.

 

Contenido: ¿Qué pongo en la maleta?

Cuando tenía 16 años, solía abrir el armario e ir cogiendo piezas y cosas al tuntún, colocándolas en la maleta a presión (cuánta más cantidad, mejor). Aunque, una vez llegaba a mi destino y a medida que pasaban los días, me daba cuenta de que la mitad de la ropa era un sinsentido, no combinaba, faltaban cosas… ¡un desastre!

 

Con los años y la madurez aprendes a hacer las cosas de forma inteligente y adulta. ¿Que cómo lo hago ahora? Fácil. Una lista con todo lo que quiero llevarme, pero concretando al máximo: nada de “un bikini”, sino “el bikini azul celeste con palmeras blancas”.

¿Traducción? Haz un calendario editorial específico para estas fechas. Piensa que el período de vacaciones y, especialmente, el de verano, es muy distinto al resto de los meses del año. Focalízate en pensar qué estarán haciendo tus clientes y potenciales clientes, dónde, para qué puede interesarles tu empresa, etc.

 

RECUERDA QUE ESTÁN DE VACACIONES, NO TE PONGAS A EXPLICARLES FÍSICA MOLECULAR

 

A partir de ahí, crea tu contenido con tiempo. No te cierres sólo en las redes sociales, recuerda que existe el blog, las newsletters, tu perfil de Instagram, etc. No vas a dejar a tu público sin su artículo semanal (¿qué harías tú sin los nuestros? ;)). Sigue informándoles, aunque sea para desearles unas felices vacaciones de verano.

 

 

Programar: o avisar en el trabajo cuándo te vas de vacaciones 

Está muy bien eso de irse a la aventura y oye, soy la primera que se tira a la piscina sin comprobar si hay agua, pero avisar al trabajo de cuándo quiero hacer vacaciones, comprar los vuelos, ser consciente de las horas de los vuelos, cuándo debo llegar al aeropuerto, cómo ir del aeropuerto a mi destino, y mínimo un alojamiento para la primera noche, es necesario. Tener al menos los vuelos cogidos y el check in online hecho (aunque siempre he querido hacer la maleta, presentarme en el aeropuerto y coger el primer vuelo que encuentre… ya os contaré).

Ésta es otra de las claves para que vacaciones y trabajo sean compatibles. En cuanto a redes sociales, hay muchas herramientas para programar contenido, una de las más sencillas e intuitivas para redes sociales es hootsuite, aunque son casi infinitas las alternativas. Si hablamos de blogs, la misma plataforma te deja programar tus posts y lo mismo sucede con las newsletters. Pero puedes usar aquella con la que mejor te manejes.

Y ya que estamos hablando de redes sociales… ¿Aquello que me contábais de interactuar, cómo lo hago? En este punto la realidad es más cruda, dado que no hay forma humana de automatizarlo (y no creo yo que fuera muy ético). Tienes dos opciones: o bien dedicarle un ratito del día o pasar por completo.

Comprendo que si te vas en medio de la montaña, sin cobertura alguna y en plan retiro espiritual, quizás debas olvidarte de la interacción. Pero si no es el caso, estoy segura que vas a responder algún whats app, subir una foto (¡o peor! un stories) a Instagram y revisar facebook o twitter de vez en cuando… por lo tanto, no creo que sea un GRAN disturbio dedicarle un ratito al día a tu comunidad. Eso sí, cabe decir que en verano estamos más relajados, y como clienta tuya, voy a comprender que tardes más en responder o que estés menos activo (excepto si eres una compañía aérea y hayas cancelado mi vuelo, ejem).

A mi me da mucha pereza responder mensajes cuando estoy de vacaciones, pero oye, si no quiero que mi familia y amigos se preocupen, no me cuesta nada un escueto: estoy perfectamente bien (haciendo absolutamente nada), no os preocupéis, me ubico perfectamente y no me he perdido (MENTIRA, 10 días más tarde sigo sin saber cómo volver al hostal) y, tengo ganas de veros (0 ganas, en realidad).

 

Monitorizar: Porque a veces toca cambiar y adaptar el plan 

Ya estás en tu destino de playa donde se suponía que hacía un tiempo estupendo y soleado 350 días del año y parece ser que los 15 en que no, te han tocado a ti. Puede ser que toque reajustar un poco el plan inicial. Primero de todo ir a comprar alguna pieza de abrigo porque tu maleta exclusivamente de verano se ha quedado corta. Y después buscar otras actividades que hacer dado que la playa ha dejado de ser el principal plan. A veces pasa, debes reajustar planes porque no todo funciona como nos imaginábamos… y tan contentos, todo sea por mejorar nuestra situación.

No por estar de vacaciones debemos olvidarnos de este punto. Es importante saber y analizar qué resultados está teniendo tu estrategia para saber dónde estás fallando y dónde no y realizar los cambios que sean necesarios antes de que sea demasiado tarde. Aquello que hace un año obtuvo tan buenos resultados, no tiene por qué desarrollarse igual esta vez. El mundo online cambia constantemente, pero también es un aprendizaje continuo. ¡Oye! Y que no te pille una crisis online cuando estés fuera por no monitorizar.

#másvaleprevenirquecurar

 

 

Tip extra (cuando te toca algo gratis):

Por último y para coronar el tándem vacaciones y trabajo, quiero proponerte una última idea: ¿Y si hacemos algún tipo de promoción u oferta? Este punto no se debe tomar a la ligera; valora si realmente va a ser productivo para tu empresa. Si vendes productos de esquí a nivel nacional, no sé yo si es el mejor momento. ¿Quién está pensando en irse a esquiar en pleno agosto?

Pero si, en cambio, vendes productos de papelería, quizás programar alguna promoción, oferta o sorteo para mediados de agosto, da buenísimos resultados con la vuelta al cole a tocar. O bien, entre otros productos, comercializas cremas solares de primerísima calidad, llevabas todo el año esperando este momento y ya es agosto y otra vez estás a punto de perder el estrellato hasta el año que viene, ¿quizás es momento de lanzarse con una buena promo? De perdidos al río, que ¡las cremas tienen fecha de caducidad!

 

vacaciones y trabajo

 

Podría seguir dándote truquitos para estas vacaciones, pero creo que ya me estoy enrollando demasiado. Si quieres más información, puedes llamarnos, enviarnos un mail o ¡venir directamente! (¡Tenemos aire acondicionado! Sino ya estaría de vacaciones yo).

 

Y si directamente quieres despreocuparte de todo e irte de vacaciones tranquilamente, nosotros nos encargamos de todo. Lo bueno de estar abiertos prácticamente los 365 días del año es que siempre hay alguien aquí para ti y tu marca. ¡Clientes, nosotros nos quedamos dándolo todo! 😉 

 

PD: Y si queréis saber realmente cómo hacer una maleta con lo imprescindible en un santiamén, Susana es vuestra mujer. ¡Es toda una profesional!