El concepto de Storytelling (efectivamente en inglés, que todo suena más cool) surgió hace más de 40.000 años. Por desgracia, no sabemos quién fue el primero de todos, por lo tanto no podemos hacerle ningún monumento en cualquier plaza de pueblo, pero podemos dedicarle un post en nuestro blog (oye, algo es algo) y es lo que vamos a hacer aquí.

 

A nosotros, personalmente, nos encantan las historias. De hecho, seguro que a ti también, o al menos sientes cierta curiosidad y te interesa saber qué es el Storytelling, ¿verdad? Pues no te preocupes, porque te lo vamos a explicar tan bien que te quedará más que claro. Y… ¿qué mejor forma de hacerlo que contándote una historia?

 

Qué es el storytelling

 

Aún así y teniendo en cuenta el [frenético] mundo en el que vivimos, vamos a facilitarte primero una definición corta antes de empezar la historia por si tienes prisa y quieres “anar per feina” 😉

 

Rescatamos la definición con la que nos ilustra Vilma Núñez en su blog:

 

Qué es el Storytelling

“Storytelling es el arte de contar una historia usando lenguaje sensorial presentado de tal forma que trasmite a los oyentes la capacidad de interiorizar, comprender y crear significado personal de ello.”

 

Ahora sí, si sigues con ganas de más y tienes tiempo (¡suerte la tuya!), no te pierdas lo que viene a continuación…

 

 

Qué es el Storytelling explicado a través de una historia 

 

PLANTEAMIENTO

Érase una vez una marca que vivía en el mercado siendo feliz, llegando a sus consumidores a través de sus anuncios en radio. Una vez apareció la televisión, la marca apostó por ese medio masivo para llegar al mayor número de personas con anuncios de TV. Pasaron años y, entre la tele y la prensa, la marca seguía llegando a sus consumidores, a los que ya tenía y a nuevos, que venían a picar a la puerta ansiosos de conocerla y estar junto a ella.

Todo era genial y siguió siéndolo… hasta que llegó Internet.

 

NUDO 

OH MY GOD, Internet, un universo lleno de posibilidades todavía por descubrir. Internet revolucionó el mundo y nos revolucionó a todos. Esa transformación digital de la que tanto se ha hablado y se sigue hablando permitió conexiones a cualquier hora y lugar del mundo y nos ha acercado marcas que, años atrás, parecía imposible poder adquirir a la velocidad a la que lo hacemos. Internet desbancó a la televisión como medio preferido y por excelencia y las marcas empezaron a sufrir estragos. Nuestra marca empezó a ver cómo los consumidores ya no llegaban con la misma asiduidad que lo hacían antes y que las ventas empezaban a caer.    

Con tal panorama, la marca sabía que debía hacer algo y, como quién no arriesga, no gana,  apostó por tener una página web, después redes sociales y luego un blog, anuncios en medios digitales… lo que viene a ser presencia online, vamos. Y un día conoció el storytelling. En ese momento supo que ella también debía contar su historia, qué era aquello que la hacía especial. Quería conectar con sus consumidores y conquistarles.

 

¿Cómo enamoras a alguien si no le cuentas quién eres y le transmites alguna emoción?

 

DESENLACE 

La marca aprendió que debía ir más allá. nada de publicidad masiva, nada de mensajes en una sola dirección… aprendió a ir más allá y a conectar con su público, y una de las claves de su éxito fue confiar en el storytelling, y no fue difícil, porque tenía muuuucho que contar.

 

THE END

 

Bueno, ¿qué? ¿Te queda ya más claro qué es el storytelling? Pues ahora te toca a ti contarnos tu historia, porque…

Qué es el storytelling

Quien no cuenta una historia es porque no quiere 

A todos nos encantan las historias. Leerlas, escucharlas, verlas… y a algunos incluso les gusta contarlas. Pero lo más mágico de todo es que cada pequeño detalle o acontecimiento puede convertirse en una historia, ¿lo sabías? Te prometo que es posible. Si es que… quien no cuenta una historia es porque no quiere. Eso sí, hay formas y formas de contar historias. Ni todo vale, ni todo sirve. A veces debes echarle más imaginación que otras, claro.

Seguramente tu marca tenga, al menos, una historia detrás. Y la pregunta clave es: ¿La has contado ya? Por supuesto, el cómo la cuentes y qué transmitas con ella van a ser los puntos diferenciadores.

Una marca va más allá de contar sus propiedades, beneficios y de qué gran manera va a cambiar nuestras vidas y las va a hacer súper mega hiper #cools. Puedes limitarte a ello y esperar a ver qué resultados te genera. Eso sí, a mi no me vas a conquistar.

Las marcas son relatos.

Historias.

Tu historia.

Un buen ejemplo: Cornetto Cupidity

 

Quiero que me cuentes una historia, pero buena 

Una historia. Lo que daría yo por una buena historia. Lo que daríamos todos por una buena historia. Una de esas que te encogen el corazón, que no te dejan frío, una de esas que mueven alguna cosa dentro de ti. De las que te enganchan, ¿sabes a cuáles me refiero? Uno de esos libros, películas o series que te obligan a devorar sus páginas o capítulos como si no hubiera mañana. Y que hacen que las horas vuelen, que sin quererlo ni beberlo te den las 3 de la mañana. Evidentemente que al día siguiente hay que ir a trabajar, con cara de zombi, of course, e inyectándose café en vena.  

Y eso es lo que te estoy pidiendo como consumidora tuya. Una maldita historia que no me deje indiferente. Dame un buen relato que me permita conectar contigo, que me transmita algo, que cuando necesite algo similar a lo que intentas venderme, piense en ti porque me chiflas.

#Empatizaconmigo.

 

¿Sabes lo bonito que es empatizar? Algún día te hablaré de ello, pero de momento te pido que crees ese feeling mágico que buscamos. Dame algo en lo que pueda proyectarme y que deje fluir mis emociones.

No me gusta la Coca Cola. De hecho, nunca he podido beber por motivos que no vienen al caso. En este caso, podrías pensar que Coca Cola es una marca que genera ninguna emoción o sentimiento en mi. Nada más lejos de la realidad. Coca Cola se me ganó con sus anuncios de Navidad, nada muy complicado dado que soy una sentimental y encima adoro la Navidad cual una niña de 5 años. Eso se traduce en que cada vez que hago una cena o algo por el estilo, compro Coca Cola. Ni tan siquiera sé qué gusto tiene o si van a preferir eso mis invitados, pero la compro.

Año tras año, Coca Cola nos sorprende con nuevas HISTORIAS por Navidad

 

Imagínate que pudieras ser como Coca Cola, que incluso personas a quién no les gusta tu producto (como yo), conectaran contigo y te escogieran en ti en ciertas ocasiones (a pesar de no ser consumidores de tu producto). Sería alucinante, ¿verdad?

 

En resumen: motivos por los cuáles deberías contarme una historia 

¿Y para qué quieres contar una historia? Te preguntarás.

Para conseguir lo más valioso que puedes alcanzar como marca: conectar emocionalmente con tu consumidor. Importante, ¿verdad? Porque si te preguntas qué es el storytelling, te diré que es aquello que te va a permitir destacar de los demás.

Tu marca necesita una buena historia para enganchar a sus clientes. Necesitas crear algo intangible alrededor de tu marca. Tu producto o servicio puede ser increíble, pero es sólo una parte y la relación con tu consumidor potencial empieza mucho antes que se decida a hacer esa compra.

No es sólo qué haces y cómo lo haces, sino quién eres, qué representas, qué valores tienes, cuáles son tus convicciones… y todo esto viene incluido en el storytelling.

Al fin y al cabo, el storytelling es crear la química especial que va a enamorar a tu público.