Contenido audiovisual: apuesta segura. El riesgo está muy bien y es muy divertido, descargas adrenalina, tus niveles de dopamina aumentan y tal y cual, pero se trata de tu marca. Tomar riesgos muchas veces es necesario, pero cuando no lo es, ¿para qué? Te voy a contar por qué esta gran apuesta. ¿Empezamos?

 

contenido visual

 

Un poco de estadística sobre contenido visual, que siempre queda bien

¿Sabías que el cerebro procesa la información visual 60.000 veces más rápido que la información de texto? ¿Sabías que retenemos hasta el 65% de aquello que vemos pero solo retenemos un 30% de aquello que leemos? ¿O que el contenido en vídeo representa el 74% del tráfico de internet? ¿O que hay más de 8 billones de reproducciones de los vídeos de facebook por día?

Imagino que ya habrás escuchado datos como que un tweet con imagen tiene un 150% más de posibilidades de ser retuiteado que uno sin imagen, o que un post de facebook con vídeo tiene un 84% más de visitas, 94% más de clics o es compartido 40 veces, ¿no?

Sí amigo, el contenido audiovisual puede ser la pieza clave para atraer a tu público potencial. Las imágenes y vídeos permiten recordar mejor los conceptos y generan más interacciones por parte de los usuarios. Obviamente debe ser contenido audiovisual de calidad, no vale cualquier foto o vídeo mal hecho. Además, es imprescindible que esté adaptado a los objetivos y a la estrategia que estamos llevando a cabo. Compartir imágenes o vídeos al tuntun…

 

¡NO VALE! Calidad y cabeza, ¡por favor!

 

Te voy a poner un ejemplo muy sencillo de por qué una imagen es tan importante. Quieres comprarte una prenda a través de cualquier tienda online de ropa. ¿Escogerías una página web que sólo te describe la prenda sin imagen? Eso sí, con un informe muy detallado de cómo es; tipo de material, corte, color pantone exacto, etc. No sé tú, pero yo necesito una fotografía de cómo es y cómo sienta la prenda (aunque mi metro cincuenta y algo no se asemeje, ni de lejos, al metro ochenta de la modelo).

Y te lo dice una amante de las palabras, de los textos cuánto más largos mejor y que lee una media de libro y medio por semana (largos trayectos en transporte público y ser amante de los fines de semana en la playa es lo que tiene).  

A pesar de adorar las palabras, debo ser realista; el contenido audiovisual– o simplemente visual- se comprende, retiene y transmite mejor.

 

 

Cómo funciona la memoria y por qué impacta más el contenido audiovisual

¿Por qué? Vamos a ver, como última instancia nos interesa, no sólo que interactúen con nuestro contenido, sino que además, nos recuerden, ¿verdad? Aquí es donde entra en juego la memoria. Y como creo que mi faceta de psicóloga no se abandona tan fácilmente, voy a introducirte en el apasionante mundo de la neuropsicología y los entresijos del cerebro (de forma muy laxa, no worries).

 

Definiendo que es gerundio, podríamos decir, con la ayuda de nuestra amiga Wikipedia, lo siguiente:

 

La memoria son un conjunto de estructuras cerebrales y procesos cognitivos que nos permiten codificar, guardar y recuperar una gran cantidad de información de distinta índole.

 

Paso por paso, la memoria vendría a funcionar de la siguiente forma:

Primer paso: Codificamos la información, es decir, la preparamos para ser guardada. Eso puede hacerse de distintas formas, según la información y la estrategia que se use. A nivel práctico es lo mismo que estamos haciendo estos días con la ropa de invierno. Hay quien la pone en cajas, en bolsas al vacío o en maletas, también hay quien la coloca ordenadamente y luego estamos los que hacemos presión de cualquier manera para que quepa.

Segundo paso: Almacenar la información en el cerebro. Depende del tipo de información del que se trate se quedará en la corteza prefrontal, hipocampo, lóbulo temporal, etc. Decidir dónde irán las bolsas o cajas con la ropa principalmente: ¿Debajo de la cama? ¿En el estante superior del armario? ¿En el armario del pasillo? Y evidentemente, no voy a poner la ropa y los zapatos en el mismo lugar.

Tercer paso: Recuperar la información. Básicamente que el próximo invierno, a menos que me haya mudado a Miami, necesitaré mi ropa de abrigo de nuevo y mejor si sé dónde la he guardado.  

contenido audiovisual

Pero claro, no podemos recordarlo todo; recibimos 40 billones de estímulos sensoriales por segundo, ¡imagínate cómo sería tu vida! Recordamos aquello más representativo o asimilable por nuestra mente que, fundamentalmente, es iconográfica.

Pensamos en imágenes, con lo cual, es lógico que un buen concepto visual se retenga en la mente con mayor facilidad que otras elaboraciones más complejas y limitadas como pueden ser las palabras.

 

Dale al contenido audiovisual

¿Y qué te estoy intentando decir con todo esto? ¡Dale un buen contenido visual a tu público!

El contenido audiovisual, como hemos visto, se recuerda mejor. Pero no es su única ventaja. Atrae mucho más:

Estás navegando por instagram y ¡PAM! ¡Menuda fotaza (o a estas alturas, menudo vídeo)! Después del like de rigor, entras en el perfil para ver si es un acierto del momento o realmente esa cuenta sabe lo que está haciendo. Si estamos ante este último caso, probablemente, a parte de empezar a seguirle, vayas directamente a buscar a esa empresa en la web. ¡Más tráfico!

Además es una forma de generar fidelidad entre tus clientes. Si tus imágenes o vídeos forman parte de una estrategia con unos objetivos claros y bien estructurados, los consumidores van a estar esperando esos contenidos. Y si el contenido es de calidad, la reputación de tu marca va a crecer como la espuma.

 

#Bevisualmyfriend

 

Esto lo puedes trasladar a cualquier ámbito del mundo digital. Que por cierto, espero que tu marca, a estas alturas, ya tenga una presencia online coherente. Bueno, a lo que iba…pudiendo elegir entre tantas marcas, productos y empresas que hacen exactamente lo mismo, yo me voy a quedar con la que visualmente me cautive a primera vista.

Y te diré más. Una imagen en movimiento es mil veces mejor que una imagen fija.

El contenido audiovisual, a diferencia de la imagen estática, permite una inmersión casi total del espectador, ya que sus propiedades sensoriales (oído y vista) son suficientes para agenciarnos tal contenido.

Mediante los estímulos visuales, sonoros y propiamente narrativos, podemos vivir una realidad paralela, generando en nosotros implicación, empatía, interacción y por supuesto un punto de vista subjetivo en consonancia a los valores con los que se ha diseñado el contenido audiovisual.

 

contenido audiovisual

 

El vídeo es tendencia; cada día 100 millones de internautas van en búsqueda de vídeos online  y las empresas lo saben; un 81% incluye ya el vídeo dentro de sus propias páginas web. Espero que no te estés quedando atrás, amigo.

Si el señor Zuckerberg da preferencia a las imágenes y vídeos en su algoritmo de facebook, yo también lo hago (aunque en mi caso, que sea bonito también, por favor). Y diría que tú también debes hacerlo, si es que no lo haces ya, claro.

 

Pero si no sabes por dónde empezar o no tienes conocimientos en la elaboración de contenido visual de calidad, que sepas que en Palcobrand siempre estamos preparados para venir al rescate. Puedes echar un vistazo a nuestros trabajos para ver lo que hacemos y cómo lo hacemos.

 

PD: Y si necesitas blogging, tampoco dudes en venir a por ese apetecible café, me harás terriblemente feliz, que lo mío siempre han sido las palabras.