Como vimos en el post Qué es el branding que escribió nuestro Villano, vimos el concepto de marca como un impulsor de afectos, un conjunto de sensaciones, percepciones y experiencias resultantes del contacto con ésta. Ahora ya sabemos que las marcas van más allá de lo tangible y comercial, y que residen en la mente de las personas a través de dicha experiencia. Pero, ¿te recuerdan como tú quieres que te recuerden?

 

rebranding

Hoy os hablaré del rebranding, un lavado de cara que tu marca debería hacer de vez en cuando para que te recuerden de manera más efectiva. Pero si eres de los que olvidan rápido, antes te refrescaré un concepto del que hemos hablado recientemente, que creo que te ayudará a entender de qué va esto del rebranding: la identidad de marca.

 

La identidad define quién es la marca y cómo se percibe entre el público que entra en contacto con ella, componiéndose de elementos identificables para ser reconocida. Dentro de ésta tenemos la personalidad de marca, que decide cómo quiere que la vean los demás. Pero no todo es oro lo que reluce, porque la manera en que vemos las marcas puede ser distinta a su identidad, a su esencia de marca. Aquí entra la imagen de marca, el CÓMO nos ven e interpretan los demás.

 

Podríamos representar los conceptos que aúnan la identidad de marca por capas, como las de una cebolla:

rebranding capas cebolla

Resumiendo, la personalidad de marca responde a la pregunta: -¿Cómo soy?- y la imagen de marca a -¿Cómo me ven?-. Si estos factores no se corresponden, tu cebolla necesita un rebranding urgentemente, o acabaremos todos llorando.

 

A continuación te contaré qué aspectos debes tener en cuenta si estás pensando tanto en un retoque como en un cambio radical, porque no solo queremos que sigas cayendo bien, sino que la gente se entusiasme contigo.

 

Rebranding, ¿cómo y por qué?

 

Antes de nada, pregúntate:

  • ¿Crees que el look de tu marca está anticuado o no se corresponde con tu manera de ser, con quién eres?
  • ¿No has conseguido el posicionamiento que buscabas o lo quieres cambiar?
  • ¿La competencia del mercado se lleva a los atractivos clientes que esperabas?
  • ¿Te has ganado mala fama y quieres empezar de cero?

 

Si no te sientes identificado con ninguna de estas situaciones, ¡Enhorabuena!, a tu marca no le falta de nada, y quizás eso sea por muchos años más. Pero si alguna de estas preguntas te ha tocado la espinilla, creo que te interesará seguir leyendo, y qué mejor forma de hacerlo que definiendo qué es el rebranding:

 

El rebranding es una estrategia que, mediante un conjunto de acciones, busca replantear o actualizar el concepto, la imagen y/o personalidad de una marca ya establecida, redireccionando las sensaciones, percepciones y experiencias que el público tiene de ésta.

 

#marchandouncambiodelook

 

Mejorar la experiencia de cliente, reconstituir la conexión emocional entre la marca y el concepto, adaptarse a los nuevos tiempos y presentar a nuestro público una propuesta de valor diferencial, relevante y creíble respecto nuestros competidores, son objetivos a cumplir si pensamos en hacer un rebranding.

 

Todo esto implicará cambios en los atributos a los que pretendemos asociar nuestra marca. Abrir canales entre el subconsciente y las emociones de nuestros clientes a través de la comunicación visual, como puede ser la imagen corporativa (logotipo, página web…), y la comunicación escrita, el discurso, el tono y lo que la marca cuenta (blog, redes sociales…); y es que, por si no lo sabías, los seres humanos somos visuales y narrativos.

 

Un buen ejemplo de rebranding podría ser el que ha hecho Aquarius recientemente, en el que presenta nueva imagen y nuevo eslogan, con el objetivo de atraer nuevos consumidores a la vez que se mantienen los actuales. En sus envases han escogido una imagen más innovadora y premium, para desvincularse de un público estrictamente deportivo y conseguir ese valor añadido respecto a otros refrescos de la competencia.

 

Bajo el claim “Nos morimos por vivir”, la marca apuesta por el vitalismo sin límites, como una forma de entender la vida. Además han apostado por el emprendimiento social para desarrollar su identidad de marca.

 

Refrescar la imagen de tu marca teniendo en cuenta las nuevas exigencias y tendencias del mercado son necesarias para avanzar y crecer de forma natural. Recuerda que lo único que hace perdurar una marca es su nombre (excepto en el caso del renaming, del que hablaremos próximamente), el resto seguramente necesitará una actualización cada cierto tiempo.

 

Probablemente el rebranding sea uno de los pasos más difíciles que hagamos, y el que más dudas y miedos pueda generarnos. Y es que hay que tener valor para desprendernos de aquello por lo que algún día apostamos y nos ilusionamos… pero sabemos que, cuando llega el momento, hay que hacerlo por el bien de nuestra reputación. Ánimo, ¡tu negocio lo agradecerá!

 

Pero si no te atreves a dar el paso, en Palcobrand escuchamos tu historia, te ayudamos a redefinir quién eres y a decidir qué es lo mejor para ti- aunque quizás sea mantenerte como estás, que tampoco hay que descartarlo-.