¿Qué es el Packaging?

Si quieres saber más sobre diseño de packaging, y eso creo porque por algo debes estar leyendo estas líneas, empezaré por la manera habitual de Palcobrand: definiendo.

diseño de packaging

La definición de packaging no aparece en la Real Academia Española (RAE), ya que es un término de la lengua inglesa, así que me he permitido definirte el concepto a mi manera. A ver qué te parece:

Definición de PACKAGING:

El packaging es una estrategia que idea el envoltorio de un producto en óptimas condiciones para su protección, distribución, funcionalidad y usabilidad, comunicándonos, al mismo tiempo, los valores de la marca mediante una experiencia.

Hace unos días nuestro Alrigh Villain (The Boss) te hablaba sobre cómo llevar a cabo un proyecto de diseño gráfico, pero en el mundo del diseño, cada elemento debe explicarse por separado, ¡todo un mundo! Ahora bien, si todavía no te ha quedado del todo claro esto del diseño de packaging, sigue leyendo, ¡hay más!

 

Érase una vez un buen packaging

¿Cuántas veces has sentido una atracción irresistible por un envase antes de saber qué contenía? A mí me pasa continuamente, y es que hay envases que desprenden algo que nos atrapa y nos llega a los cinco sentidos. Es ese momento mágico en el que el instinto actúa rápidamente, como si de un “flechazo” se tratara. Porque en diseño de packaging, la belleza también está en el exterior.

Un buen packaging, al igual que un buen logo, es uno de los elementos que hacen más duradera la imagen de marca de un producto. Es una parte integral del éste y a la vez un punto íntimo añadido. Es por eso que es tan importante un producto como lo es su envoltorio.

Cuando elegimos un diseño de packaging para nuestra marca, nos comprometemos a cumplir una promesa con nuestros clientes: les estamos comunicando que el producto cumplirá sus expectativas y no le defraudaremos.

¿Y por qué no aprovechar este esperado momento para mandar un mensaje a nuestro consumidor que le ayude a decidirse? No, no me refiero a la típica frase que pretende persuadir, véase “producto recomendado”, “natural 100%” (a veces, incluso, promesas falsas en el packaging), sino a un mensaje tras el cuál haya una estrategia previamente definida.

#mensajeenunpackaging

Valores como la sostenibilidad, la funcionalidad y la calidad serán fundamentales en el diseño de éste, ya que al mismo tiempo estamos transmitiendo los valores de nuestra marca.

Un diseño de packaging bien planteado no sólo protege el producto, sino que provoca estímulos al usuario, generando una experiencia y una historia que queremos contar del producto: cómo lo percibimos, cómo interactuamos con él y, finalmente, cómo desvelamos lo que contiene. Serán los elementos intangibles que marcarán la diferencia con el resto de productos.

Otro punto que deberíamos tener en cuenta es el espacio en que se encontrará nuestro packaging: quizás queramos exponerlo en un estante, o en la vitrina de un escaparate, hasta aquí tendrá una connotación. Pero ésta será otra cuando lo depositemos en el comedor de nuestra casa, en el cesto de la bici o en un cajón del escritorio. Lugares muy diferentes, ¿no crees?

Pensar en cómo queremos que se exhiba nuestro diseño de packaging, de manera original y creativa en cada espacio que habite también contribuirá a ese ¡ZAS! que estamos buscando.

 

Diseño de packaging: ¿Cómo empezar?

Tal y como hemos visto, el envase será determinante en la decisión de elegir un producto u otro, ya que cuando éste entra en contacto con nosotros, lo hará a través de una experiencia, y si ésta es lo suficientemente buena, no la olvidaremos fácilmente. La sensibilidad y la imaginación son nuestras mejores aliadas en este aspecto, aunque LA GRAN IDEA sólo llegará trabajando.

 

“Menos es más”

Ludwing Mies van der Rohe

 

Se trata de que, a nivel conceptual, este envase corresponda a la idea de marca y, a nivel formal, actúe como una segunda piel, formando parte de él; siempre buscando provocar nuestra curiosidad. A veces, un diseño de packaging sencillo y de material austero pero con una coherencia conceptual, visual y narrativa, nos puede seducir más que otro que busque llamar la atención mediante formas complicadas y colores estridentes. Y es que éstos últimos pueden conseguir su efecto los primeros segundos que nos fijemos en él, pero terminaremos por agotarnos y pasar de largo. Además, una dosis de emotividad demasiado elevada puede generar un producto persuasivo y poco honesto. Seamos innovadores… ¡pero esenciales!

 

Para acabar, te dejo con los pasos a seguir para dar en el clavo a la hora de idear y crear un buen diseño de packaging:

 

1. Tenemos que entender el producto y la identidad de la marca.

Es necesario preguntarnos TODOS aquellos aspectos que creamos imprescindibles para tener el concepto claro y, así, poder establecer una dirección de arte en una misma línea.

2. ¿A quién se va a vender?

El público objetivo que elijamos está ahí fuera y sólo tenemos que ganárnoslo. ¿Edad, sexo, geografía? Especificar al máximo será un punto clave y nos ahorrará tiempo y energía una vez determinado.

3. Requisitos.

Ésta es la parte menos divertida, sobre todo para los que tenemos un perfil más soñador, pero es la que nos pone en contacto con la realidad. ¿Será transportable? ¿Apilable? ¿Cuánto peso tendrá que soportar? ¿Qué dimensiones y cuántas unidades? Y la gran pregunta: ¿qué presupuesto tenemos?

4. El material.

Antes de plantear un briefing con una idea, debemos elegir el material en función de todo lo anterior, ya que el diseño de packaging en cuestión va a depender fundamentalmente de dicho material. Deberíamos averiguar qué propiedades buscamos en un material y cuáles no. Maleabilidad, transparencia, elasticidad, impermeabilidad… hay materiales para todos los deseos.

 

Ahora sólo queda empezar por el principio. Toma aire y… ¡a crear! Pero si no lo ves claro o estás encallado, en Palcobrand estamos deseando escucharte y pensar en un buen diseño de packaging para ti. ¿Te hemos convencido?